Educación,Maternidad

¡Socorro, tengo hijos adolescentes!

¿Cómo educar a hijos adolescentes?  Esta es la pregunta más frecuente que nos hacemos como madres al llegar a esta etapa crucial en el desarrollo de nuestros hijos. Esta es la etapa más difícil de la maternidad. Creemos que nuestros hijos nunca van a pasar por la etapa mas revolucionaria del ser humano. Nuestros hijos de repente, sin darnos cuenta, ya no nos miran con asombro… Somos para ellos unos anticuados y pesados, cuando les repetimos las cosas y sobre todo, ¡Parece que están dispuestos a llevarnos la contraria en todo!

Hay veces que, como madre, me dan ganas de salir corriendo y tirar la toalla. Muchas veces, no encuentro al dulce bebé que acuné en mis brazos. Si te identificas con esto, puedo decirte que es duro, pero de todo se sale y se aprende.

No hemos nacido con una Maestría en “” y sinceramente cada día nos lo ponen más difícil. Nuestros hijos están con una sobrecarga de información, en el colegio o instituto les llevan a su terreno. La parte de ,  que sólo debería corresponder a la familia, la están ocupando el entorno más lejano a nuestros hijos.

Esto nos pone en una situación de mucha desventaja, pero tenemos un secreto poderoso: Nosotros amamos a nuestros hijos. Ellos son la razón de tanto sacrificio y desvelos de nuestra vida.  Nada debe hacernos desistir en nuestro empeño en que lleguen a ser la mejor versión de sí mismos.

Lo más importante para educar a hijos adolescentes

Con el paso del tiempo, veo que lo mas importante es que nos examinemos día a día, para ver si lo que nos quita el sueño es vital para el crecimiento en valores de nuestros hijos. Lo más importante es que nuestros hijos sean buenas personas, dignas de amar y de compartir con la sociedad. Debemos educar a nuestros hijos adolescentes como personas que ayuden a mejorar la humanidad. Esto no tiene precio y sabemos  con total seguridad que es lo que les llevará el éxito.

Debemos permanecer firmes en nuestras convicciones de bien. Si ponemos límites es por el bien de nuestros hijos. Con amor y firmeza lo que se define como linea roja debe respetarse, por que esto les ayuda a madurar con el tiempo y crecer dentro del respeto a los demás. No podemos venderles a nuestros hijos la idea que “todo vale” que “primero yo y después yo”. Esto sólo engorda las filas de los egocéntricos deprimidos, cuando caen en la realidad de la vida.

Define tus principios, ten límites, se firme en tu hogar porque eres la columna que lo sostiene.

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